“Mind Control” is now available as a print in my shop.
[zaraillustrates.com]
si,pasa que no tengo internet en casa (pronto tendre) asi que aprovecho cada vez que puedo para actualizar y que los que pasen no se aburran de ver...
(via: gofuckingnuts)
Ya saben que soy la orgullosa poseedora de una netbook, de nombre Zephyrus que es mi única herramienta de acceso al mundillo de la informática y de internet.
Lo ideal es que la netbook sea un auxiliar a nuestra computadora de escritorio, pero la realidad es que con la economía como está y con las prestaciones que tengo me sobra con mi Zephyrus.
Los poseedores de notebooks saben que luego de mucho tiempo de uso, se adquieren horribles hábitos de postura, derivados de tener la pantalla y el teclado unidos. Ni hablar si la pantalla y el teclado son pequeños.
Harta de verme a mi misma hecha una bolita sobre mi Zephyrus, hoy al fin hice una pequeña inversión: me compré un teclado.
Puse el teclado a una altura cómoda, y la netbook en un pequeño stand de cartón que hice siguiendo algunos ejemplos 1 - 2 que encontré en internet.
Mi espalda ahora está erguida, mis dedos y muñeca cómodos, mis ojos descansaron. Todo con un gasto de $30.
Un upgrade en mi calidad de vida con menos de un cuarto de lo que gasto en cualquier salida de fin de semana.
Éste es el estuche que le hice a mi nueva Mini-Note (Creo que la voy a llamar Gaia). Lo hice a partir de restos de tela de una cortina vieja que reutilicé para la radio.
Los tiradores creo que eran de una mochila que usaba para ir al jardincito. Tenían el largo y el color perfecto. Los brochecitos se los hice poner en una mercería, me costaron $3 (tres pesos argentinos) en total.
Hacerlo me llevó un total de media hora entre búsqueda de materiales, recortar y coser.
Además de bonito, es funcional, ya que amortigua golpes y proteje de la tierra (que en zonas como mendoza, es MUCHA), además de despistar un poco acerca de su contenido. Si bien para muchos puede parecer un poco obvio, al común, no se le va a ocurrir que hay una notebook ahí adentro.
Hacer cósas como ésta me ayuda a canalizar tensiones y me hace sentir bien el hecho de que en mi casa no se tira nada que pueda servir.