“Mind Control” is now available as a print in my shop.
[zaraillustrates.com]
si,pasa que no tengo internet en casa (pronto tendre) asi que aprovecho cada vez que puedo para actualizar y que los que pasen no se aburran de ver...
(via: gofuckingnuts)
Pérdida de territorio palestino desde 1946.
via www.arendt-art.de
Y allí todavía no se muestra la actualidad (2009): quedan apenas unos puntitos verdes…
CNN exposes who started the war between Israel and Gaza 08-09
For Gaza- Manasrah
Es medular y fuerte…
Al ponerlo aquí perdió un poco de calidad la imágen. Pueden descargarlo en una mejor resolución en la página del autor o aquí.
El documental completo “Gaza: Lo que Israel no quería que viéramos”.
Emitido el pasado viernes 30 de Enero en Cuatro, enseña los efectos del ataque de Israel a pie de campo, y cuenta historias particulares impresionantes. Desde una posición crítica pero bastante objetiva, Jon Sistiaga llega a hablar con todas las partes implicadas, enseña las zonas clave de la Franja, y llega a meterse en uno de los túneles por los que probablemente se pasaban armas desde Egipto. Un documental brutal, pero que debiera ver mucha gente.
(via Meneame.net)
Es muy interesante. Hay frases muy fuertes por parte de los entrevistados. “Hay que enseñarles que por cada misil casero tendrán una bomba de una tonelada, sólo así entenderán que la única salida es sentarse a hablar”.
Por: Embajador Suhail Hani Daher Akel
Una guerra unilateral, criminal y devastadora. Una guerra en la que se intenta comprender las mentes de la potencia ocupante. Una guerra con muchas lecturas e interpretaciones. Desde comparar al régimen de Olmert-Levni con el movimiento hitleriano, hasta la necesidad de guerra como parte de la interna israelí en los comicios del próximo 10 de febrero. Sin embargo, no se puede soslayar la influencia de las elecciones palestinas del 9 de enero en esta invasión.
Desde aquel cerco al fallecido presidente Yasser Arafat en 2001, el principal objetivo de Israel y Sharon fue destruir a la Autoridad Nacional Palestina-ANP, deshacerse de los acuerdos firmados por sus antecesores y aplicar la ‘solución final’ al pueblo palestino, según la propuesta de Shaul Mofaz.
Sharon, cortó los lazos con la ANP y con su odiosa semántica los tildo de: ‘terrorista’. Mitos solemnes para mantener la ocupación.
Image via Wikipedia
Luego del envenenamiento y muerte de Arafat en el 2004, la constitución y las urnas palestinas, funcionaron. Sin la participación de Hamas, que convocó a abstenerse; Fatah, encabezado por Mahmoud Abbas, ganó los comicios el 9 de enero de 2005.
La vaga retórica de Israel y Estados Unidos, contra Arafat, por considerarlo -según ellos- un ‘obstáculo para la paz’, el éxito de Abbas tampoco los conformó. Israel, siguió ignorando los acuerdos y compromisos firmados con la OLP y la ANP. Evitando en el 2005 una apertura genuina con Abbas, bajo el pretexto de no tener el control de los grupos ‘extremistas’.
El desorden político por la falta del histórico líder que condujo la revolución nacional desde la década del ’50 y el lógico desgaste de la ANP por la estratégica dilatación israelí en los acuerdos de paz durante 15 años, potenció a Hamas. Fortalecido. Ganó la mayoría de las ciudades en las elecciones de alcaldes y se presentó en enero de 2006 a las elecciones legislativas. Para sorpresa, ganó las mismas.
Fue el momento decisivo. Israel construyó su torre de Babel con las diferencias del liderazgo palestino. Abrió las puertas de negociación con la ANP, llamó a Abbas ‘moderado y amigo’; consideró al gobierno de Hamas de ‘terrorista’ y convirtió la puerta de negociación en giratoria.
El feroz bloqueo económico impuesto por los democráticos países de Europa, Israel y Estados Unidos al pueblo palestino por haber elegido democráticamente a Hamas, llevó al estallido interno. El dialogo no logró aplacar la violencia ínter-palestina. Hamas, controló Gaza y Abbas, depuso el gobierno de Hamas del primer ministro Ismal Haniyeh…Israel ganó.
Entre las urnas y el ‘Plomo Fundido’ el 9 de enero, expiró el legitimo mandato de Abbas. Sus facultades le permite al presidente extenderlo y unificarlo con las legislativas del 2010, según una ley aprobada por el parlamento con mayoría de Fatah en 2005. Aunque, discutido por el legislativo de Hamas, ya como mayoría en el 2006. Desde hace meses Hamas no aceptó la extensión, urgió a la ANP abrir el periodo electoral y anticipó no reconocer la investidura de Abbas sin elecciones.
El fin del mandato implica. Si no hay un acuerdo entre las partes y hasta fijar nueva fecha, la constitución llama asumir al presidente del legislativo. En este caso es Aziz Dweik de Hamas, depuesto por Abbas y secuestrado en el 2006 por Israel, durante las redadas de secuestros de 40 ministros y legisladores. Aún, en cárceles israelíes para evitar el gobierno de Hamas.
La responsabilidad de Israel en la fraticida guerra, como, en la de impedir los comicios palestinos, se reflejó en un documento del ministerio de Defensa israelí, que resaltó sobre: “el fin del mandato de Mahmoud Abbas”. Recomendó: “evitar la celebración de elecciones en la Autoridad Palestina, incluso a costa de una confrontación con Estados Unidos y la comunidad internacional”. Exhortó un acuerdo con Siria y atacar a Irán… y, “si fracasa la tregua y se reanuda el conflicto en la Franja de Gaza, Israel debe actuar para derrocar el gobierno de Hamas”. (Euro Press 23/11/2008)
La potencia ocupante no podía arriesgar con las urnas palestinas y decidieron la guerra. Era conveniente demoler las aspiraciones electorales palestinas para evitar que se instale el revuelo de un democrático fantasma hamasiano en la zona Norte de Palestina (Ribera Occidental).
En un espiral sin fin de jugadas diabólicas, con los giros habituales de sus mitos y retóricas, Israel acomodó la resistencia palestina a sus intereses. Los terroristas palestinos de antes, son los moderados de hoy; los actuales terroristas, serán los moderados del mañana y el futuro movimiento de liberación que pueda surgir, será entonces los nuevos terroristas. Frágiles excusas que permiten ensalzar su papel de victima para apelar a su defensa en detrimento del pueblo palestino y sus derechos nacionales.
Con desafortunados aliados, traición y bajo el paraguas estadounidense, el 27 de diciembre de 2008, lanzaron sin piedad su operativo criminal ‘Plomo Fundido’ contra la población civil gazaauí, con las graves consecuencias a la vista. Nuevamente las excusas fueron una farsa. La tregua fue violada por Israel durante los seis meses de su duración al matar a 88 palestinos y herir a 281en Gaza, además de su permanente bloqueo humanitario.
La Ribera Occidental, inmersa en muros de apartheid y asfixiada por los asentamientos ilegales, esta saturada de simpatizantes de Hamas, los que empiezan a ver con preocupación las futuras intenciones israelíes de fundir su plomo sobre la población civil, así sea de Hamas, de Fatah o de algún otro movimiento. Hemipléjica, la comunidad internacional se verá nuevamente afectada en sus hemisferios cerebrales.
Ex Embajador del Estado de Palestina en la Argentina. Analista Internacional sobre la Cuestión Palestina
Halcones 1, Palomas 0.
En Oriente Medio la paz está quizá más lejos que nunca. La opinión pública de Israel apoya con firmeza y unanimidad las últimas decisiones militares de su gobierno. Un 90% de los ciudadanos, nada menos, está conforme con el brutal ataque a Gaza.
Hace años, en el interior del Estado judíó aún existían y operaban importantes fuerzas pacifistas que hacían abrigar esperanzas en una posible solución racional del conflicto. Pero las cosas han cambiado mucho. A peor. Los israelitas, en general, están aturdidos por el temor de sentirse permanentemente amenazados desde sus fronteras, y por saberse condenados colectivamente a muerte por organizaciones poderosas como Yezbullah o Hamas (esta última saluda oficialmente con el brazo en alto y sus militantes tienen Mein Kampf como libro de cabecera) o por enteros y poderosos gobiernos como el de Iran. Eso no deja sitio para el pacifismo.Para colmo, la política informativa del gobierno israelí deforma o restringe la visión de la guerra que se esta presentando a los ciudadanos judíos. Las imágenes que éstos están viendo sobre los ataques a Gaza se limita simplemente avioncitos y columnas de humo, nada que transmita mínimamente el inconcebible drama humano que se está viviendo en la Franja.
De hecho, la semana pasada, la opinión pública de Israel se sorprendió mucho al escuchar en directo una llamada de un reportero de la televisión israelí a un prestigioso médico y pacifista palestino, muy significado en la lucha por el consenso y bastante apreciado por la opinión pública judía. Al otro lado del hilo, este médico hablaba con voz entrecortada, su situación era extremadamente dramática. Su casa acababa de ser destruida por las bombas. Habían muerto tres de sus hijas y un sobrino.
El prestigioso médico pacifista, Izzeldin Abuelaish, sólo decía “¿por qué, por qué, por qué han hecho todo esto?
Todo Israel escuchó estas palabras en directo el día 16 de Enero pasado.
El desastre es total. Quizá mucho más grave de lo que imaginamos. Gaza está en ruinas. La causa del sentido común también.
Gracias por compartir.
Por Eduardo Galeano
Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.
Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.
Image via Wikipedia
Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.
Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.
Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos?
El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica.
Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí. Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.La llamada comunidad internacional, ¿existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?
Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.
La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.
(Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró.)