“Mind Control” is now available as a print in my shop.
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si,pasa que no tengo internet en casa (pronto tendre) asi que aprovecho cada vez que puedo para actualizar y que los que pasen no se aburran de ver...
(via: gofuckingnuts)
ltimamente he escuchado muchas cosas. La mayoría son sólo quejas, el resto son análisis de situación, como un especialista que describe el escenario sin ni siquiera emitir su propia opinión.
He escuchado quejas y análisis sobre casi todo: la crisis económica mundial, el calentamiento global, la guerra en Irak, la cacería de ballenas, la pandemia del SIDA, el adelantamiento de las elecciones en Argentina, el “peso” de Chávez en la región, el precio de la marihuana… (si, he escuchado varias quejas al respecto).
Pero no he escuchado la misma cantidad de ideas para ofrecer alguna alternativa, un objetivo de cambio. No. Sólo escucho: “qué le vamos a hacer”, “siempre lo mismo, no va a cambiar nunca”.
Bien, hay que ser realista, ¿Cuál puede ser mi aporte real en la lucha contra el SIDA o en la crisis económica mundial? Seguramente la primer reacción sea desanimarse: somos una sola persona en millones. ¿Pero saben qué? la suma de unidades hace la diferencia, y nadie va a comenzar el cambio por nosotros. Somos nosotros mismos quienes tenemos que hacer algo respecto a lo que nos preocupa.
Yo pongo mi granito de arena siempre que puedo, en cada conversación en la que resurge el tema de la democracia y de la crisis en Argentina, siempre doy mi opinión positiva hacia la importancia del voto y de la participación activa de todos en política, afiliándose a partidos o haciendo uno propio. Dar batalla como corresponde y no quedarse en eso de “que se vayan todos” y no hacer nada para que llegue otra gente allí.
En otro orden de las cosas, y en un sentido mas global, trato de aportar también mi granito de arena en ahorrar recursos naturales, en aprender a vivir mejor con menos cosas y aprendiendo a convivir mejor con mi entorno. Hace unos cuantos días tomé la desición de hacerme vegetariana, ¿Y saben qué? no es tan difícil como lo hacen parecer quienes tienen prejuicios. Obviamente, es toda una reeducación y lleva su tiempo, pero creo que vale la pena.
Cada quien ha de encontrar su forma de aportar al cambio, pero lo más importante es dejar de estar sentados señalando cómo hacen mal las cosas los demás y quejándonos de que nuestra suerte no podría ser peor. Es hora de tomar las riendas de nuestro propio destino, si no lo hacemos, ya sabemos cuál será el resultado…