“Mind Control” is now available as a print in my shop.
[zaraillustrates.com]
si,pasa que no tengo internet en casa (pronto tendre) asi que aprovecho cada vez que puedo para actualizar y que los que pasen no se aburran de ver...
(via: gofuckingnuts)
Lo habíamos dejado claro el primer día: permitido traer hombres a la casa, con la condición sencillísima de que no se instalen.
Un buen día retorno de mis labores diarios y me encuentro con la novedad: un muchacho en el departamento y la niña con la que yo vivo había ido a trabajar.
Tragué saliva y lo traté amablemente, él está libre de cargo y culpa. Esperé a que la niña retornara y no me sorprendió pero sí me desagradó que no sólo el muchacho no se fue en un par de horas, sino que pasó esa noche también en el departamento, inpidiéndome charlar con mi compañera.
Al otro día me fui temprano a hacer algunos trámites. Cuando retorné me topé con la clara señal de que la consigna tan sencilla se había quebrantado: en el patio, orgullosamente flameaba un calzoncillo y el resto de la ropa con la que lo había visto el día anterior.
Yo pensé que a sus 32 años mi compañera ya conocía la regla de los 3 días: la primera noche suele ser bastante movida, durante el día podés estar un poco pegote y no notar que se pasaron las horas así que es comprensible que “romeo” se quede otra noche. Pero al tercer día ya habrás cocinado para él al menos 3 veces y si te gustan los hombres limpios, tocará lavar la ropa además de ordenar un poco la casa que a estas alturas es un desastre.
Conclusión: por un poco de diversión te convertiste en su esclava en sólo 3 días.
¡Y después venimos con discursos feministas cuando las primeras machistas somos nosotras! a ver si nos avivamos un poco…