¡No te tengo Miedo!

Porque el miedo no hace más que paralizarnos, he aquí un lugar donde dejarlo de lado...

Podés averiguar un poco más acerca de mi, dejarme tu pregunta, o empezar a explorar lo que hay por estos lados:
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“No siendo escribir una actividad normativa ni científica, no puedo decir por qué ni para qué se escribe. Solamente puedo enumerar las razones por las cuales creo que escribo: 10… para desbaratar la idea, el ídolo, el fetiche de la Determinación Única, de la Causa (causalidad y “causa noble”), y acreditar así el valor superior de una actividad pluralista, sin causalidad, finalidad ni generalidad, como lo es el texto mismo”

Diez razones para seguir escribiendo
Roland Barthes

Alguna vez pensé la escritura como un acto sublime de redención. El logos es la armonía de la inconstancia y el cambio como constante. Cada palabra es un eje de exposición visceral, un dis-ponerse a un diálogo con el lector anónimo pero nunca invisible. Es crear un frente ubicuo de sentido, una  torre de babel dinámica, viajera, abrupta y temeraria.

Escribir no siempre es enunciar, no siempre puede ser comunicar. Enunciar, es predestinar, es prever. Comunicar es perpetuar, transmitir la quietud de una perspectiva.  Escribir jamás será sólo conceptualizar o esquematizar. Y desde esta ruptura magistral creo entender el miedo a la palabra usada como etiqueta, como el disfraz de un concepto. Comprendo, así, el derecho tomado de la contracorriente que sugiere el discurso estructural como una cárcel de la imaginación. Las palabras, en su-otro discurso semi-estructural, no tienen la capacidad de hacerle justicia a los profundos abismos, efervescencias y complejidades del interior. Un ser pensado desde el discurso conceptual es una estatua llena de etiquetas, un ente monolítico y singular. Perpetuo, sin fondo, desproporcionado cadáver. Elefante máquina.

Por supuesto, esta historia, este lugar común es apaciguante porque es una explicación disfrazada de ruptura. Es-una-explicación. ¿Cuál es el valor de entender la dinámica de un metapensamiento arrebatador, si el terror es su implicación más intensa e incontrolable? Ese valor es comprar la capacidad de conspirar… creer que **“Escribir es desbaratar la idea, el ídolo, el fetiche de la determinación única”**. Es deshojar  la comodidad de años de verdades. Es un retroceso sincero hacia los fondos miserables de la propia pobreza de estilo de la mente inhabilitada, es la falsedad de negar la cotidianidad y ser inverosímil  para raptar las voces de quien lee de su credulidad ingenua. Es darle a usted, cualquier usted, el arma con la cual ha de asesinarme porque soy uno de tantos seres monolíticos al escribir así. Y ahora lo sabe.

diegrausamkeit